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Sobre la asamblea constituyente
- ¿Qué es la Asamblea Constituyente?
- ¿Cómo se hace una Constituyente?
- ¿Porqué es necesaria la Constituyente?
- ¿Quiénes pueden ser asambleístas o constituyentes?
- ¿Quién elige a los asambleístas?
¿Qué es la Asamblea Constituyente?
Es un organismo colectivo que tiene como función crear una nueva Constitución. La ciencia política dice que es la "reunión de personas, representantes del pueblo, que tienen a su cargo redactar la ley fundamental de organización de un Estado o modificar la existente". La Asamblea Constituyente constituye un mecanismo participativo y democrático que posibilita cambios radicales en la estructura del poder acercándose al anhelado gobierno democrático que históricamente viene a reemplazar a los gobiernos consanguíneos, teocráticos, monárquicos, totalitarios, oligárquicos donde la voluntad divina, del monarca, tirano, dictador, es sustituida por la voluntad soberana radicada en el pueblo generadas por las luchas sociales de los pueblos atizados por las ideas del pensamiento filosófico político de Maquiavelo, Montesquieu, Rousseau, Locke, … y más adelante por los clásicos del marxismo.
¿Cómo se hace una Constituyente?
La constituyente necesariamente debe apuntar hacia una liberación del yugo oligárquico y neoliberal que bendice la actual constitución; ello jamás se conseguirá por la “bondad” de la partidocracia visualizada en el congreso esencialmente, siendo imperante la lucha popular, exigiendo su convocatoria, desenmascarando la caricatura de democracia que exhiben quienes se oponen, denunciando altivamente las farsas del “riesgo país” y los gritos apocalípticos que “se viene el caos y la dictadura está cerca” por los anticonstituyentes emulando al perro con rabia que amenazan al ejecutivo y a los proconstituyentes. Dictadura es imponer la voluntad desde el congreso, robar con ley en mano y a plena luz del día los recursos del pueblo. Para ello es necesaria la participación de todos los ecuatorianos, exigiendo la libre postulación de candidatos, sin permiso de los dueños del país, sin requisitos antidemocráticos establecidos en la actual Ley de Elecciones, o sea en igualdad de condiciones y luego derrotar en las urnas a los caudillos oligárquicos que no dudarán en presentarse como candidatos disfrazados de angelitos inmaculados u ovejas inofensivas.
Asimismo será posible garantizar los cambios históricos en el Ecuador si el pueblo logra colocar en la asamblea constituyente una amplia mayoría de representantes de los sectores populares: obreros, campesinos, indígenas, maestros, profesionales, y otros que surjan desde las entrañas de los explotados, del Ecuador profundo y que estén dispuestos a luchar con coraje y entusiasmo, sin claudicar o renunciar la lucha antes que esta empiece. Finalmente la ciudadanía y las bases sociales en particular deberán acompañar y vigilar, apoyar y denunciar, otorgar y revocar el mandato a los constituyentes según su accionar, como único soberano que otorga el poder constituyente y emulando a una buena partera garantizar que la asamblea constituyente alumbre una nueva y sana constitución para todos.
¿Porqué es necesaria la Constituyente?
Porque a través de ésta lograremos derogar todas las leyes injustas, antidemocráticas y antinacionales adoptadas por los gobiernos neoliberales desde el supuesto retorno a la democracia en 1979 (Roldós-Hurtado) hasta Palacio (aborto del gutierrismo) desde cuando un dólar equivalía a 4,50 sucres, en tiempos añorados por la clase media ecuatoriana que podía de ves en cuando realizar compras en Centroamérica y no cruzaba en la mente de un profesor migrar al norte y doblar el hombro para garantizar alimentación y estudios para sus hijos. Requerimos de una constituyente para dejar de ser mercancías laborales baratas de las tercerizadoras, para que los recursos petroleros se destine a solucionar las necesidades de los pobres: vivienda, educación, salud, agua potable, telefonía, luz para todos y a precios justos.
Queremos una constituyente que reconozca los derechos de los pueblos indígenas a sus tierras, cultura y autogobierno garantizado su cumplimiento con medios eficaces. Que reconozca la unidad estatal dentro de la rica diversidad cultural, étnica, regional y sus nacionalidades; la descentralización administrativa real; la "despolitización" de la justicia y todo organismo de control.
El respeto y la protección de la naturaleza y de sus riquezas naturales, que durante milenios los pueblos originarios de estas tierras practicaron legando tierras exuberantes y vírgenes, defensa imperativa para la supervivencia nuestra y de generaciones venideras; que restituya la facultad a un congreso legítimo el análisis y decisión sobre el endeudamiento externo; que incluya normas muy claras acerca de los mecanismos para la revocabilidad del mandato a todo mandatario de elección popular; que ponga en vigencia una democracia participativa a través de la representación directa de los diferentes actores sociales sin exclusiones; que garanticen el respeto a los derechos humanos; que se introduzcan reformas profundas para transformar al Estado y la sociedad con la presencia y acción de las instancias más amplias de la organización social y popular
¿Quiénes pueden ser asambleístas o constituyentes?
Pueden ser constituyentes todos los ciudadanos que no hayan desfalcado bienes del erario nacional, estén en goce de los derechos de ciudadanía, cuenten con una alta talla ética, representen o no a colectivos sociales de trabajadores, empresarios, ambientalistas, defensores de los derechos humanos, militares, policías, partidos políticos, universidades, conductores, campesinos, indígenas, afro-ecuatorianos, mujeres, artesanos, profesionales, universitarios, etc., cuya participación sea en estricta igualdad de competencia en saberes, capacidades y compromiso profundo con el país.
El pueblo tiene el deber histórico de elegir bien, si queremos ganar la guerra, el ejército tiene que estar compuesto por decididos soldados, si aspiramos ganar un campeonato los integrantes del quipo deben estar bien preparados; el estratega o director técnico selecciona a los mejores, en el caso que nos ocupa es el pueblo quien tiene la difícil tarea de seleccionar a los constituyentes y para ello es necesario recordar a los políticos de los diferentes partidos y movimientos que desde el “retorno al democracia” cuanto han hecho por el pueblo si los representantes de la coalición Concentración de Fuerzas Populares con al Democracia Popular (Lista 4) que claudicaron la “fuerza del cambio” y heredó la infame sucretización llevando a un mayor endeudamiento externo; Partido Social Cristiano (Lista 6) que ofreció “Pan, techo y empleo” y nos arrastró a un terrorismo de Estado con desaparecidos e ingentes violaciones a los derechos humanos; Izquierda Democrática (Lista 12), ahogó la esperanza de “ahora le toca al pueblo” dejando al Ecuador sumido en la pobreza con una gradualismo económico irreparable; Partido Conservador o PUR (Lista 1) que abrió la puertas de las privatizaciones y afianzó la corrupción; Partido Roldosista Ecuatoriano (lista 10) con el “loco que ama” que no tuvo empacho en hacer gala de la corrupción sin parangones en la historia reciente; Democracia Cristiana (lista5) metió la mano en el bolsillo de los ecuatorianos por decreto rifándose 7.200 millones de dólares que hoy pesa sobre las espaldas del pueblo, impuso la dolarización y mató el sucre; Partido Sociedad Patriótica (Lista3) frustró el cambio social virando la espalda –traición- al pueblo y coqueteando con el imperio y los dueños del país para el saqueo y la componenda; así como otros interinos mediocres -Alarcón, Noboa y Palacios- que no hicieron más que inclinarse cobardemente a la partidocracia traicionando los juros y rejuros de refundación ofrecidos al pueblo. Por ello para es imperativo hacer memoria de quienes son nuestros verdugos para no encargar las armas del poder, que sin el menor empacho disiparán en contra nuestra, haya que elegir bien a los constituyentes, equivocar no es solo estancarse, es un retroceso irrecuperable.
Olvidar el pasado, la demagogia campante, las decepciones y frustraciones, los errores y horrores cometidos por la partidocracia, su innata y constante traición significa no comprender el presente, negar a construir un futuro. Sin memoria nos recuerda el gran historiador Alexis de Tocqueville el futuro del ser humano es una noche sin amanecer “Desde cuando el pasado no proyecta más su luz sobre el futuro, la mente del hombre está obligada a vagar por las tinieblas” Incluso William Faulkner va más allá al sentenciar que “El pasado nunca ha muerto; es más, ni siquiera es pasado”.
¿Quién elige a los asambleístas?
El pueblo tiene el derecho de elegir y ser elegido, su facultad es indelegable si bien manda, delega al asambleísta o constituyente, de la misma manera como otorga su mandato tiene el derecho a dejar sin efecto revocando su delegación, en consecuencia el soberano debe elegir libre y democráticamente a los ciudadanos encargando la difícil, delicada y extrema tarea de diseñar la nueva carta política que sienta las bases para la construcción del nuevo Ecuador de hoy y mañana para todos.
Fuente www.asambleaconstituyente.ec
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